La delegada municipal de Igualdad, Cristina Durán, ha explicado el trabajo que se realizará durante los días de la Feria y Fiestas de Pedro Romero a través del ‘Punto violeta’ que se va a situar de nuevo en el recinto ferial ‘Ángel Harillo’. Ha recordado la importancia de este espacio, ya presente en casi veinte eventos de ocio en lo que va de año, para conseguir que las mujeres de sientan más seguras y donde pueden conseguir información y asesoramiento gracias a las voluntarias de la asociación ‘Rondafem’.
La concejal ha dado a conocer que el horario será de 21.00 a 03.00 horas desde el martes hasta el sábado de feria con una carpa situada junto a la entrada del recinto y cerca de la zona de las casetas dedicadas a la gente joven. Como novedad en esta ocasión, se van a ofrecer tapa vasos para evitar que alguien pueda verter sustancias químicas en las bebidas y también se repartirán unas pulseras de detección de drogas que, gracias a un sistema de cambios de color en unos sensores, puedan alertar sobre la presencia de alguna sustancia cambiando de color. De esta manera las mujeres pueden comprobar que su bebida ha sido alterada. Se pueden usar cada sensor hasta cinco veces. En total se repartirán un millar de pulseras completamente gratuitas.
Durán ha afirmado que la intención es que todas las mujeres puedan vivir la feria divirtiéndose y sin preocupaciones, apuntando que a la vez resulta triste tener que llegar a tomar estas medidas para evitar datos como el que indica que una de cada tres agresiones sexuales a mujeres se produce tras la sumisión química que está aumentando exponencialmente en los últimos tiempos. Estos elementos que ofrecerá el ‘Punto Violeta’ ayudará a evitar estas agresiones.
Igualmente, ha querido recordar que este año ya han asesinado a 36 mujeres por violencia machista, seis de ellas en la provincia de Málaga, lo que hace que todos los agentes implicados tengan que seguir trabajando para evitar esta lacra social, poniendo de manifiesto el compromiso del Ayuntamiento de Ronda con estrategias necesarias en el contexto actual pero muy injustas al recaer sobre las mujeres su propia protección cuando el problema original está en los delincuentes que son responsables de ejercer esta violencia.