Técnicos municipales consideran que las recientes lluvias han propiciado el colapso de la torre circular oeste de estos vestigios árabes que forman parte de las Murallas de la ciudad; y recomiendan actuar de forma urgente para evitar nuevas pérdidas de este patrimonio
El Ayuntamiento de Ronda ha mostrado su preocupación por el estado de conservación de los restos de la Alcabaza de la ciudad, en el recinto del antiguo colegio El Castillo y que forman parte de las Murallas de la ciudad, tras el colapso parcial de su torre circular oeste, por lo que ha solicitado a la Fundación Moctezuma, la propietaria, que vele por la conservación de estos vestigios de la época árabe, probablemente del siglo XIV, aunque sus orígenes pueden remontarse al siglo XI.
La Delegación Municipal de Patrimonio Histórico y Cultural, que gestiona la concejala Alicia López; ha emitido un informe en el que se explica que las abundantes lluvias que han tenido lugar recientemente, han propiciado este derrumbe, que pudo haber tenido lugar entre los días 9 y 11 de abril.
Un aviso ciudadano advirtió del colapso el pasado domingo, 12 de abril; y el lunes, 13 de abril, técnicos municipales verificaron dicha información.
“Tras la inspección ocular del colapso, se observa pérdida de material constructivo, tanto en el alma de la torre circular, como de parte del revestimiento externo de la misma, de mampostería de piedra, lo que está afectando a la estabilidad de ésta y a la cohesión de su fábrica, muy acentuada por la acumulación y filtración de abundante agua de lluvia y en especial este 2026, habiéndose registrado en el año hidrológico más de 1.000 litros por metros cuadrado, lo que ha favorecido, sin duda, la precipitación parcial de la torre”, recoge el citado informe.
Así, el colapso total de esta torre no se ha producido “debido a que ésta se apoya directamente sobre la roca base del terreno, donde se yergue”, indicaron, al tiempo que señalaron en que esta torre se advierten dos fases constructivas diferentes: la primera de origen andalusí y la segunda de época moderna, “no pudiéndose determinar con
exactitud si se trata de un recrecimiento de época cristiana o incluso posterior, vinculada a la ocupación francesa”.
Este informe señala que tras este reconocimiento visual “entendemos la necesidad de actuar urgentemente en la torre y aledaños para evitar el desarrollo de lesiones que pudieran ocasionar a corto plazo la ruina total de este sector defensivo de las Murallas urbanas de Ronda” y añade que “en estos momentos, el colapso parcial del alma de la torre provoca que el deterioro superficial de las fábricas de mampostería continué avanzando mediante pérdidas del material edilicio por su desprotección ante los agentes climatológicos. Además, este punto desguarnecido incidirá negativamente sobre el núcleo de la estructura por los citados agentes ambientales, lo que provocará, si no se actúa con prontitud, la aparición de nuevas patologías o precipitando el desarrollo de otras aún incipientes”.
Por otro lado y paralelamente, desde la concejalía de Urbanismo, tal y como informó su concejal, Jesús Vázquez, se trasladará a la delegación provincial de Cultura de la Junta de Andalucía, una orden de ejecución para que se revise el estado de estos restos, ya que los mismos se sitúan en el conjunto histórico de Ronda, declarado Bien de Interés Cultural (BIC).