En este sentido, los servicios técnicos municipales están realizando inspecciones sistemáticas de los edificios que presentan signos de deterioro, especialmente aquellos situados en zonas de mayor antigüedad del casco histórico.
A partir de estas inspecciones, los inmuebles están siendo clasificados según el nivel de riesgo que presentan, estableciendo tres categorías: situaciones muy graves, cuando existe riesgo inmediato para la seguridad; situaciones graves, que requieren actuaciones urgentes de reparación; y situaciones leves, donde se detectan patologías que deben ser corregidas para evitar un deterioro mayor.
Esta clasificación permite priorizar las actuaciones municipales y adoptar las medidas previstas en la legislación urbanística. Vázquez ha recordado que la normativa establece claramente la obligación de los propietarios de conservar sus inmuebles en condiciones adecuadas de seguridad, salubridad y ornato, especialmente cuando se encuentran en un ámbito protegido como el Conjunto Histórico.
Cuando esa obligación no se cumple voluntariamente, el Ayuntamiento puede intervenir mediante diferentes instrumentos administrativos.
En algunos edificios, especialmente aquellos donde se han detectado problemas estructurales derivados de filtraciones de agua o deterioro de cubiertas y elementos constructivos, ya se están tramitando actuaciones de este tipo.
El concejal ha subrayado que el objetivo no es sancionar, sino garantizar la seguridad de las personas y evitar la pérdida progresiva del patrimonio arquitectónico. “Estamos hablando de edificios que forman parte de la identidad de Ronda. Su deterioro no solo afecta a los propietarios, sino al conjunto de la ciudad.
Por ello, desde el Ayuntamiento también se está haciendo un llamamiento a la responsabilidad de los propietarios, recordando que el mantenimiento adecuado de los inmuebles es fundamental para evitar situaciones de riesgo y, de la misma manera, para preservar el valor del conjunto histórico de la ciudad.
Finalmente, el concejal ha señalado que este plan de inspección y control continuará en los próximos meses, con el objetivo de identificar de forma temprana los problemas de conservación y actuar antes de que las situaciones se agraven. “Queremos una Ronda segura, cuidada y respetuosa con su patrimonio. Y para ello es imprescindible la colaboración de todos”.